El empoderamiento de las mujeres empresarias a través de las compras corporativas es crucial para el crecimiento económico mundial y para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Pero, a pesar de su potencial, las empresas propiedad de mujeres enfrentan barreras estructurales y logísticas significativas, lo que resulta en que reciban menos del uno por ciento del gasto total de grandes corporaciones en bienes y servicios. Este documento propone soluciones prácticas para empresas compradoras, instando a diversificar su base de proveedores para generar un impacto positivo en la rentabilidad de las corporaciones.
Este documento sintetiza los fundamentos, estrategias y mejores prácticas para integrar a las empresas propiedad de mujeres (EPM) en las cadenas de suministro corporativas, basándose en el manual "El poder de las adquisiciones" de ONU Mujeres. La incorporación de EPM no es solo una iniciativa de responsabilidad social, sino una decisión económica estratégica que impulsa la rentabilidad, la innovación y el acceso a nuevos mercados.
Las corporaciones gastan billones de dólares anualmente en bienes y servicios, pero las EPM reciben menos del 1% de este gasto, a pesar de representar más de un tercio de las empresas a nivel mundial y controlar un mercado de consumo de 20 billones de dólares. Ignorar este segmento es una oportunidad comercial perdida. Integrar a las EPM alinea a las corporaciones con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 5 (Igualdad de Género), y mejora la reputación de la marca, ya que los consumidores, particularmente las mujeres, muestran mayor lealtad hacia empresas que apoyan a otras mujeres.
Las EPM enfrentan barreras sistémicas que limitan su crecimiento y acceso a las cadenas de valor, incluyendo un acceso deficiente al capital financiero, social y humano, así como expectativas socioculturales que les imponen una carga desproporcionada de responsabilidades domésticas. Un programa corporativo exitoso debe abordar estas barreras de manera integral.
La implementación de un programa de adquisiciones con perspectiva de género requiere un compromiso firme de la alta dirección, respaldado por datos que demuestren su valor. Los componentes clave incluyen:
Definición y Certificación: Establecer una definición clara de EPM (mínimo 51% de propiedad y control incondicional por mujeres) y utilizar procesos de certificación robustos, preferiblemente de terceros como WEConnect International, para evitar el fraude y el "tokenismo".
Reformas de Abastecimiento: Racionalizar los procesos de solicitud y contratación, desglosar contratos grandes, utilizar criterios de adjudicación basados en el valor global (no solo en el precio) y garantizar pagos puntuales.
Desarrollo de Proveedores: Invertir en la capacidad de las EPM a través de asistencia técnica, programas de mentoría y facilitación del acceso a financiación.
Medición y Seguimiento: Establecer objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, pertinentes y de duración determinada), realizar un seguimiento del gasto y evaluar el progreso mediante herramientas de autoevaluación y análisis comparados.
En resumen, las adquisiciones con perspectiva de género benefician tanto a las corporaciones como a las proveedoras, creando un ecosistema empresarial más diverso, resiliente e innovador que impulsa el crecimiento económico sostenible.
1. El Imperativo Estratégico de las Adquisiciones con Perspectiva de Género
Las corporaciones se encuentran en una posición privilegiada para fomentar la igualdad de género y el empoderamiento femenino a través de sus políticas y prácticas de adquisición. Su influencia, derivada del masivo volumen de sus compras a nivel mundial, puede redefinir el funcionamiento de las cadenas de suministro y generar un impacto económico y social significativo.
Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
En 2015, la comunidad mundial adoptó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lograr la igualdad de género y empoderar a mujeres y niñas (ODS 5) es un objetivo central y un catalizador para alcanzar los demás ODS. Existe una correlación positiva demostrada entre la igualdad de género y la competitividad de un país, su PIB per cápita y su Índice de Desarrollo Humano. Las corporaciones que integran EPM en sus cadenas de suministro contribuyen directamente al ODS 5 y al ODS 8 (Crecimiento Económico Sostenible), impulsando la creación de empleo y la innovación.
La Justificación Económica: Una "Opción Económica Inteligente"
Invertir en EPM no es filantropía, sino una decisión de negocio astuta. El potencial económico de las mujeres como empresarias y consumidoras está en gran medida desaprovechado.
Métrica Clave | Dato Relevante | Fuente
Gasto en Adquisiciones | Las EPM reciben menos del 1% del gasto de las grandes corporaciones en proveedores. | Vázquez y Sherman, 2014 Poder de Consumo Femenino | Las mujeres controlan ~$20 billones en gastos de consumo anuales, cifra que se espera alcance los $28 billones en los próximos cinco años. | GEM, 2015 Gasto Discrecional | Para 2028, se estima que las mujeres controlarán casi el 75% del gasto discrecional a nivel mundial. | Ernst & Young, 2009 Impacto en Rentabilidad | Un estudio de McKinsey reveló que el 34% de las empresas que diversificaron sus proveedores con EPM reportaron un impacto positivo en su rentabilidad. | National Women’s Business Council, 2015 Caso de Éxito | En 2014, AT&T atribuyó $4,000 millones de dólares en ganancias adicionales a la inclusión de proveedoras mujeres. | National Women’s Business Council, 2015
Además, las empresas con programas de diversidad de proveedores más avanzados gastan en promedio un 20% menos en sus operaciones de compra.
Beneficios Reputacionales y de Marca
Los consumidores valoran la responsabilidad social corporativa. Las políticas de adquisiciones inclusivas fortalecen la imagen de marca y la lealtad del cliente.
Atracción de Clientes: El 78% de las mujeres probará productos de una empresa si sabe que esta apoya a las EPM.
Fidelidad a la Marca: El 80% de las mujeres consolidará su lealtad a la marca bajo las mismas condiciones.
Reputación Corporativa: Las políticas inclusivas mejoran la reputación ante empleados, accionistas y la comunidad en general.
Mejora de la Cadena de Suministro: Diversificación y Seguridad
La tendencia a consolidar proveedores en unas pocas grandes empresas aumenta el riesgo de interrupciones en la cadena de suministro. Diversificar la base de proveedores con EPM y otras pequeñas empresas mitiga este riesgo y aporta beneficios adicionales:
Promueve la innovación mediante la entrada de nuevos productos, servicios y soluciones.
Impulsa la competencia en precios y niveles de servicio entre los proveedores.
Aumenta la penetración y el acceso a nuevos mercados.
2. Panorama de las Empresas Propiedad de Mujeres (EPM)
A pesar de su potencial, las EPM enfrentan obstáculos sistémicos que las sitúan en desventaja frente a sus homólogos masculinos en casi todos los parámetros de desempeño, incluyendo tamaño, ingresos, rentabilidad y tasa de crecimiento.
Obstáculos Sistémicos para la Participación
Acceso al Capital Financiero
La falta de financiación es uno de los principales factores que limitan el crecimiento de las EPM. La necesidad global de crédito para las PYMES formales propiedad de mujeres se estima en $287,000 millones de dólares.
Falta de Garantías: A nivel mundial, las mujeres poseen solo el 1% de los títulos de propiedad de tierras registrados, un activo comúnmente requerido como garantía para préstamos.
Parcialidad Institucional: Las instituciones financieras a menudo perciben erróneamente un mayor riesgo al prestar a EPM, ofreciéndoles préstamos de menor cuantía, con plazos de reembolso más cortos y tasas de interés más altas.
Aversión a la Deuda: Las mujeres empresarias son más reacias a solicitar financiación externa y tienden a depender de sus propios fondos, lo que limita su capacidad de expansión.
Acceso al Capital Social
Las mujeres empresarias suelen tener dificultades para establecer redes comerciales formales y tienden a depender más de contactos familiares y redes informales. Esto las excluye de oportunidades comerciales cruciales para el crecimiento. Organizaciones como la Rede Mulher Empreendedora (RME) en Brasil buscan cerrar esta brecha.
Acceso al Capital Humano
Aunque la brecha educativa se ha reducido, las mujeres siguen rezagadas en experiencia empresarial y de gestión. Un estudio de la OCDE identificó dos diferencias clave que explican los menores ingresos de las EPM: la falta de experiencia en gestión y el menor tiempo dedicado a sus empresas.
Desafíos Socioculturales
Responsabilidades Desproporcionadas: En la mayoría de los países, las mujeres asumen una carga desproporcionada del trabajo doméstico y de cuidado familiar, lo que limita el tiempo que pueden dedicar a sus negocios.
Autopercepción y Aversión al Riesgo: Las mujeres suelen tener menos confianza en sus habilidades empresariales y un mayor temor al fracaso, lo que se correlaciona directamente con menores tasas de creación de empresas y expectativas de crecimiento más modestas.
3. Construcción de un Programa de Adquisiciones Inclusivo
Un programa eficaz no solo debe eliminar las barreras, sino también desarrollar activamente la capacidad de las EPM para competir y tener éxito. No se trata de rebajar los estándares corporativos, sino de nivelar el campo de juego.
Fundamentos del Programa
Definición y Certificación de EPM
Para evitar el "tokenismo" (esfuerzos simbólicos) y el fraude, es vital contar con una definición clara y un proceso de certificación robusto.
Definición Estándar: Una empresa independiente donde una o más mujeres ostentan al menos un 51% de propiedad incondicional y ejercen control incondicional sobre la gestión diaria y las decisiones estratégicas.
Importancia de la Certificación: La certificación por terceros, ofrecida por organizaciones como WEConnect International (a nivel global) y el Women’s Business Enterprise National Council (WBENC) (en EE. UU.), es la opción más prometedora. Estas entidades ofrecen un proceso riguroso de verificación y mantienen bases de datos de EPM certificadas que las corporaciones pueden utilizar.
Conexión con EPM
Las corporaciones pueden recurrir a redes y asociaciones comerciales para encontrar proveedores diversos. Además de WEConnect International y WBENC, existen otras organizaciones como el Minority Supplier Development Council (en China, Reino Unido, etc.) y la National Gay and Lesbian Chamber of Commerce (NGLCC).
Superación de Barreras en la Demanda (Abastecimiento Estratégico)
Las prácticas de adquisición corporativas deben ser reformadas para ser más inclusivas.
Aumentar el Acceso a la Información: Publicar políticas de adquisición, organizar congresos de proveedores y crear portales web centralizados.
Racionalizar Procesos: Simplificar y estandarizar los largos y complejos procesos de solicitud y contratación para reducir la carga sobre las pequeñas empresas.
Limitar el Tamaño de los Contratos: Desglosar los grandes contratos en partes más pequeñas para permitir que las EPM puedan competir.
Criterios de Adjudicación Adecuados: Adjudicar contratos basándose en el mayor valor global (calidad, innovación, servicio) en lugar de únicamente en el precio más bajo.
Facilitar Información: Proporcionar retroalimentación a los oferentes no seleccionados para ayudarles a mejorar en futuras licitaciones.
Pagar Puntualmente: Los retrasos en los pagos tienen un efecto devastador en las pequeñas empresas. Es crucial establecer sistemas de pago eficientes y exigir lo mismo a los proveedores de primer nivel.
Fomento de la Capacidad de la Oferta (Desarrollo de Proveedores)
Un programa de adquisiciones con perspectiva de género debe invertir activamente en el fortalecimiento de sus proveedoras.
Programas de Difusión: Participar en ferias comerciales y patrocinar talleres educativos para conectar a las EPM con los equipos de compras.
Asistencia Técnica: Ofrecer capacitación en áreas como gestión empresarial, finanzas, marketing y tecnología.
Asistencia Financiera: Facilitar el acceso a financiación adaptada a las necesidades de las EPM, a menudo en colaboración con instituciones como la Corporación Financiera Internacional (IFC) y Women's World Banking.
Programas de Mentoría: Conectar a empresarias con ejecutivos experimentados para ofrecer orientación y apoyo.
Desarrollo de Infraestructura: Apoyar iniciativas como cooperativas (ej. SEWA en India) y plataformas de comercio electrónico (ej. Mahila E-haat en India) para superar las barreras de infraestructura y acceso a la tecnología.
4. Implementación y Medición del Éxito
El diseño e implementación de un programa de adquisiciones con perspectiva de género debe ser un proceso estratégico, medible y en constante mejora, integrado en la cultura y operaciones de la empresa.
Obtención del Respaldo Corporativo a través de Datos
El respaldo de la alta dirección es esencial. Para obtenerlo, es necesario presentar un caso de negocio convincente basado en datos. Esto implica responder preguntas clave:
¿Cuál es el nivel actual de participación de EPM en nuestra cadena de valor?
¿Cuáles son sus capacidades y qué obstáculos enfrentan?
¿Cómo se beneficiará la corporación de una mayor inclusión?
¿Qué objetivos de participación debemos establecer?
Las corporaciones pueden utilizar fuentes de datos secundarias (encuestas de población, registros mercantiles) y primarias, como sus propias bases de datos de proveedores y la información de redes como WEConnect International.
Niveles de Madurez del Programa
Los programas de diversidad de proveedores evolucionan a través de etapas:
Etapa 1 (Reaccionaria): Esfuerzos aislados y simbólicos, sin estrategia ni recursos dedicados.
Etapa 2 (Planificada): Existe un plan, un responsable y sistemas de seguimiento, pero el programa sigue siendo centralizado y no está plenamente integrado.
Etapa 3 (Integrada): La diversidad de proveedores es parte integral de la cultura, la estrategia y las operaciones diarias de la corporación. El objetivo es alcanzar esta etapa.
Mejores Prácticas para un Programa de Clase Mundial
El National Minority Supplier Development Council (NMSDC) ha desarrollado una guía de mejores prácticas aplicables a las adquisiciones con perspectiva de género:
Establecer una Política Corporativa: Definir el compromiso desde la alta dirección, con objetivos claros y rendición de cuentas.
Elaborar un Plan de Desarrollo de Proveedores: Diseñar una metodología para identificar, promover e integrar a las EPM.
Establecer Comunicaciones Integrales: Comunicar la política y los logros tanto interna como externamente.
Detectar Oportunidades en el Abastecimiento Estratégico: Integrar la inclusión de EPM en todos los ciclos de planificación y licitación.
Establecer un Proceso de Desarrollo de Proveedores: Crear programas de mentoría, capacitación y creación de capacidad.
Establecer Mecanismos de Seguimiento y Fijación de Objetivos: Utilizar objetivos SMART y sistemas robustos para medir el gasto y los resultados.
Establecer un Plan de Mejora Continua: Auditar el programa, realizar encuestas y análisis comparados (benchmarking) para innovar constantemente.
Establecer un Programa para el Segundo Nivel: Exigir a los proveedores de primer nivel que también implementen programas de diversidad e inclusión en sus propias cadenas de suministro.
Medición del Progreso
Más allá de medir el gasto en dólares, las corporaciones deben considerar métricas no tradicionales que demuestren el valor del programa, como la mejora en la lealtad de los clientes, la innovación generada por nuevos proveedores y la reducción de costos mediante una mayor competitividad. Herramientas como la autoevaluación "Gold Standard Checklist" de WEConnect International permiten a las empresas comparar sus prácticas con los líderes del sector.